Tercer informe desde La Rioja
“En estas tramas de poder, también hay tramas de resistencia”
Clara Olmedo - Entrevista
En Nonogasta reabrirían la ex curtiembre Yoma, luego que sus actuales propietarios, la empresa brasileña Curtume CBR SA, se fuera del país en marzo de 2020, sin explicaciones. En setiembre del año pasado el gobierno de La Rioja resolvió su expropiación. El objetivo manifestado por el gobierno provincial era entregar la empresa “en comodato o con un convenio” a otro grupo y las expectativas estaban puestas en dos grupos económicos argentinos que tienen inversiones y vinculaciones con China. También las expectativas de los cientos de trabajadores de la curtiembre están puestas en esta transacción.
Pero, a las puertas de la reapertura de la curtiembre, tampoco ahora se habla de la remediación que debería encararse sobre 40 hectáreas contaminadas con residuos tóxicos producidos por los desechos de la curtiembre, una sopa química que se genera desde hace más de 35 años, cuya lista está encabezada por el cromo y que extiende la contaminación a 50 km a la redonda.
Lo que se destaca en Nonogasta es “...el mandato de la impunidad. Y el pacto de silencio entre las autoridades, la justicia, las distintas instancias del gobierno, las instancias que son encargadas de regular, de vigilar para que las empresas cumplan con la normativa ambiental, que en Nonogasta no existen. Por eso le llamamos zona de sacrificio”, afirmó Clara Olmedo, integrante de la Asamblea el Retamo de Nonogasta, en este tercer informe desde La Rioja. Olmedo, explica la situación del pueblo de 7.000 habitantes, posiblemente uno de los más contaminados del mundo en relación a las toneladas de venenos y su población, y la compleja situación que se genera cuando la empresa contaminante es la misma que provee trabajo a buena parte del pueblo. “El pueblo que le dicen que no hay trabajo y tiene que resignarse a que el costo del trabajo es el sacrificio de nuestra salud, de nuestra vida, de nuestra naturaleza, de nuestro territorio”.