A partir de la noción de "amor liquido" de Zygmunt Bauman, tratamos de entender por qué, hoy en día, nos resulta más complicado establecer vínculos emociones más estables y duraderos; cómo tendemos a idealizar el amor duradero, pero cedemos al deseo inmediato y seductor; cómo el sentido de consumo está impregnado en todas las áreas de nuestra vida, incluyendo nuestra felicidad amorosa.