El pez rape es de esos animales que parecen sacados de una película de terror, pero lo más raro no es su aspecto, sino su reproducción. Resulta que la hembra es enorme y el macho es diminuto. Cuando se encuentran, el macho se pega a ella con los dientes y, con el tiempo, termina fusionándose con su cuerpo. Literalmente se convierte en un apéndice que solo sirve para fertilizar huevos. Suena a ciencia ficción, pero es real.
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