“Ciertamente y en nombre de la Verdad, afirmo en forma enfática, en estos momentos de crisis mundial y de bancarrota de todos los principios, que estamos sentados todos sobre un barril de pólvora. Antes de poco verán ustedes cosas dantescas y espeluznantes.
En realidad de verdad, cuando Hercólubus se acerque, su fuerza será suficiente como para que estas presiones y vapores, encerrados dentro de las entrañas del mundo, hagan explotar la corteza geológica de este afligido planeta. No espero, al hacer estas declaraciones, que las gentes me crean. Recordemos que al Manú Vaivaswata jamás le creyeron y cuando él afirmaba, en forma enfática, que los mares se tragarían la Atlántida, las gentes se reían de él: “¡Está loco!”, decían, pero cuando vieron que la cosa era cierta, cuando la tierra se estremecía, cuando el fuego hizo que los volcanes vomitaran quemaban todo lo que tenía existencia, entonces dijeron: “¡Es cierto!”...