Ha llegado el instante, precisamente, de reflexionar. Nosotros necesitamos disolver el mí mismo, el sí mismo; necesitamos morir en sí mismos, eliminar los elementos nefastos que cargamos dentro, si es que queremos llegar a formar parte del Pueblo Selecto.
Así como en la Edad de la Atlántida, durante el Cuarto Sol, hubo un PUEBLO SELECTO que fue salvo, así también mis queridos hermanos, aquí, en esta Edad del Quinto Sol, habrá un pueblo que será salvado, un Pueblo Selecto; estará formado por gentes de todos los países de la Tierra, sin distinción de raza, sexo, casta, clase o color. ¿Quienes formaran ese Pueblo Santo? Aquellos que disuelvan el mí mismo, el sí mismo. Ni siquiera LES EXIGIMOS que estén Autorrealizados, sino QUE MUERAN EN SÍ MISMOS, que acaben con el Ego, con el Yo, y con todos los elementos inhumanos que llevan dentro; eso será suficiente como para que pasen a formar de ese Pueblo Santo.