Hoy entrevistamos a José Eugenio Fernández Barallobre (La Coruña, 1951) es inspector del Cuerpo Nacional de Policía y alférez (RH) de Infantería de Marina. También es miembro de la Asociación Española de Militares Escritores y colaborador habitual de la Revista Policía, del Boletín de Infantería de Marina y de El Correo de España.
Es autor de varios libros relacionados con la policía española entre los que destacan El Cuerpo de Seguridad en el reinado de Alfonso XIII (1908-1931), La uniformidad del Cuerpo de Seguridad en el reinado de Alfonso XIII (1887-1931), Catálogo del Museo Policial de La Jefatura Superior de Policía de Galicia.
Es administrador del sitio web «Una historia de la Policía Nacional» https://cnpjefb.blogspot.com
Y sobre su libro HISTORIA DE LA POLICIA NACIONAL
El Cuerpo de Policía Armada y Tráfico, o simplemente Policía Armada, fue una institución armada que existió en España durante la dictadura franquista. Fue creada inmediatamente por la Guerra Civil Española, en 1939, y su vida operativa duró casi cuatro décadas, hasta poco después de producir la muerte de Franco. Sus miembros fueron conocidos popularmente como «grises» por el color de su uniforme. La Institución fue reorganizada durante la Transición Española y en 1978 fue sustituida por el Cuerpo de Policía Nacional. La Policía Armada estaba integrada en las Fuerzas Armadas y dependía de ellas en lo referente a disciplina, armamento y aforamiento, pero para sus funciones policiales dependía del Ministerio de la Gobernación a través de la Dirección General de Seguridad. Sus jefes y oficiales procedían en su mayoría del Ejército de Tierra, y más tarde también por promoción interna. Su emblema era el águila nimbada de San Juan que portaba en sus garras el yugo y las cinco flechas, simbolizando el mandato de la protección de los valores e ideales franquistas. A medida que la contestación social al régimen se fue acentuando, con huelgas obreras y estudiantiles de mediados de los años 1960, la Policía Armada fue orientada hacia su represión, resultando pionera en la creación de unidades antidisturbios especializadas, como las Compañías de Reserva General (CRG), que se fundaron en 1969. Posteriormente se fueron creando las restantes compañías a lo largo de todo el territorio nacional, en todas aquellas localidades, generalmente en las Jefaturas de las Circunscripciones, que por su especial localización permitían una rápida movilización y traslado de este contingente a donde se le requiriese. Desempeñaron el papel de fuerzas de choque de las antiguas Banderas Móviles. Estas CRG especializadas estuvieron operativas durante todo el tardofranquismo y transición, reconvirtiéndose más adelante en las Unidades de Intervención Policial (UIP)