Cuando eres pequeño tienes unas expectativas de como será tu vida adulta. Donde vivirás, con quien estarás, como vestirás...Y cuando llegas... ¡¡¡SPOILER!!! Nada es como te imaginabas. Vistes en chandal y gorra, compartes piso y tienes Tinder. Pero, ¿Acaso eso es malo?