Todo cristiano, cristiana y Pastor; deben ir siempre bien vestidos, como personas decentes, honorables y distinguidas: como Embajadores de Cristo, que son. Para ser Pastor, hay muchos requisitos: no bebe ser dado al vino, no iracundo, no violento. Un Pastor o un Obispo es un hombre santo, consagrado a Dios y debe ser: prudente, sabio, apacible, con madurez espiritual y hospedador.