Estamos ya, en la hora oscura: El Seor vendr, sorpresivamente. Lo que est sucediendo, obliga a buscar, una puerta de escape; porque no hay una persona feliz, ni un hogar en armona. Las personas de todos los niveles, ya no desean casarse; slo tener relaciones ntimas, y con personas de cualquier sexo. Hay que estar bien con Dios: congregando en una Iglesia de Sana Doctrina.