Saturnio vive en un planeta muy muy lejano y muy muy aburrido. Allí los días son interminables y sus habitantes no paran de refunfuñar.
Cansado de estar siempre de mal humor, decide recorrer el universo en busca de diversión y llega hasta un planeta donde todos se comportan de forma extraña: dibujan, pintan, cantan, bailan, juegan... ¡y siempre están contentos!