Carlota habla de pasar página, de la sensación de desear saber que la gente que te quiere está orgullosa de ti aunque ya no puedan decírtelo. De la familia, de dar las gracias por sentirte afortunada o de la importancia de saber lo que no quieres. Nos emocionamos recordando, aceptando que nos merecemos lo bueno que nos ha pasado y confesando que la vida no ha sido fácil. Pero que la fuerza, aunque no siempre se ve, siempre está. Gracias por el regalo, Carlota.