Santa Madre…
Hoy te rezo y porque soy pecadora, me encomiendo a Ti…Porque tengo llagado y herido, mi cuerpo y mi alma, hoy siento que no habito en mí.
Pues sé, que mi vida está llena de incendios, pero Tú los apagas con tu Santa bondad, porque Eres la Reina de los desvalidos me acojo en tus manos para sentir Paz.