Porque a los que antes conoció, también los predestinó para que fuesen hechos conformes a la imagen de su Hijo, para que él sea el primogénito entre muchos hermanos. Rom 8:29 (El propósito eterno de Dios para el hombre es que este abandone el carácter, el espíritu y la fuerza del viejo hombre para reproducir a Cristo en carácter, en espíritu y poder).