Hoy hablamos de una auténtica maravilla bizarra del slasher. Dice la sinopsis: " un residente local es poseído por el espíritu maligno de un antiguo y misterioso hombre de la montaña y aterroriza y lleva el caos a los forasteros que se encuentran alojados en un albergue de esquí".
Hay veces que resulta que nadie se toma en serio una película, que aprovechando la vigencia del género en la época podría haber triunfado pero no les dió la gana. De hecho es una película con fallos evidentes que nadie quiso arreglar como en el minuto 46 y a la hora justa de metraje podremos ver un enorme microfono asomando por la parte de arriba de la pantalla, que hay que estar completamente ciego para no darse cuenta.
En el minuto 55 cuando la peli por fin despierta y va a cometerse un asesinato, no entiendo a que viene ese pedazo de eructo que se oye, que no se sabe si es del asesino.
Vamos, que de mala, es buena.