¿Os imagináis una versión de Terminator sin androides? ¿Os imagináis copiar una a una las escenas de Terminator con una señora en el papel de Schwatzenegger? ¿Os imagináis que en la producción más exitosa del cine de Manila en el año 89 se mezclaba brujería con Terminator? Pues sí, es posible. Esta producción de 1989 ofrece todos los condimentos para que el amiguete James Cameron decida dejar este mundo.
Para empezar, la Terminator, fielmente interpretada por la encargada de peluquería de la película -es cierto-, decide extirpar todos los pitilines que encuentra en su camino, y perseguirá a nuestra Sarah Connor particular que nos sorprende con una interpretación musical de 6 minutos en mitad de la película. Fantástico. No se lo pierdan. Aquí tenéis el comentario y la película.