El François ese, el del anuncio de las cremas President tiene un pedazo de ático en París con vistas a la Torre Eiffel y no se le ocurre otra cosa que cenar cremas President, así, a lo cutre. El tio invita a los vecinos como haciéndose el moderno y la hija de los vecinos contenta porque no tendrá que comer lo que le hace el padre ya que la madre esa noche llegará tarde. Al final la mujer aparece por sorpresa y se une a la cena de picoteo que para ser de picoteo tiene los mejores cutre manjares.