Otra vez ha pasado. Otra vez una apelación a la seguridad, al hecho de sentirse seguro para vender un producto. La primera vez hablamos de cómo para proteger a tu familia cuando salía a cagar al aire libre usaban pato WC. Ahora, no se lo pierdan, lo que resulta que debe ser ultrapeligroso para los niños es beber en una botella de agua. Y para que nos quede bien clarito, para preservar sus vidas a salvo de botellas de agua asesinas, Nestlé ha hecho este anuncio.
Me encanta sobretodo la manera de traer el tema. Una pareja de niños jugando con un oso de peluche, que digo yo, que el oso de peluche no está hecho solo para dejarlo tirado en un sofá y mirarlo, sinó que también para que se diviertan las personas jugando con él, normalmente niños. Pues mira por donde, a la narradora del anuncio le debe parecer raro porque va la tía y suelta que "los niños juegan con cualquier cosa". Vaya, debe ser lo nunca visto, unos niños jugando con un oso de peluche, si es que mira que juegan con cualquier cosa, un zurullo mierda, una pelota, o un peluche...
Tras esa sorpresa aquí es donde hila, de manera burda, a saco, como trayéndose el tema a su terreno y dice eso de "pero hay algo con lo que no se juega, su seguridad". Olé los guionistas muy bien. Creo que descartaron otras fórmulas como las siguientes: "La deshidratación es peligrosa, por eso hay que beber agua" o "la fuerza de la gravedad atrae los cuerpos hacia la tierra, procura que a tu hijo no le pase mientras bebe agua". Puede que parezcan unas frases absurdas. ¿Acaso no es más absurdo relacionar el hecho de que unos niños jueguen con un peluche con la importancia que tiene que estén seguros? Esa es la cuestión, aprovechan que el Pisuerga pasa por Valladolid para venderme una botella de agua intentando que vea que si no beben en ella, los niños correran un peligro inminente.
Anuncio de Nestle Aquarel
Atención a las megainnovaciones: Un tapón que se abre hasta 180 grados y un precinto sin piezas sueltas. Vamos, lo que vendría a ser la alternativa contaminante a las botellas reutilizables y cantimploras.
Moraleja: Si vuestros hijos beben en botellas con precinto y cuyos tapones no se abren hasta los 180º entonces están en peligro.