Mañana en el Consejo de Política Fiscal y Financiera se debatirá la propuesta de reforma del modelo de financiación autonómica. La ministra de Hacienda podrá explicarlo, y los representantes autonómicos expresar sus dudas o plantear sus alternativas. Eso sería en un mundo ideal. Lo que nos tememos es que el partidismo ganará a la política con mayúsculas, y las posturas se enconarán desde las siglas más que desde los argumentos. Ojalá nos equivoquemos.