No todos los veranos transcurren frente al mar. En esta nueva entrega de La mesa del verano, Iris Montoya nos lleva hasta el interior para descubrir una cara más pausada de la estación. Un verano que se vive entre montañas, senderos, pueblos tranquilos y paisajes donde el tiempo parece transcurrir de otra manera.
A través de restaurantes, bodegas y pequeños establecimientos repartidos por distintos rincones de la Comunitat Valenciana, la ruta nos invita a saborear el territorio desde la calma: desde Casa Pilar, en Artana, o Mesón Los Arcos, en Chelva, hasta propuestas como Mare, en Benidoleig, o los almuerzos después de una ruta en El Mosset, en Dénia. También hay espacio para el café pausado, el dulce artesano y el vino ligado al paisaje en bodegas como Celler del Roure, Celler de l'Íbola o Les Freses.
Además, conversamos con Miquel, de Mare, para descubrir cómo se construye una propuesta gastronómica vinculada al entorno y qué significa poner la mesa cada día entre montañas.
Un viaje sonoro para quienes entienden el verano como una oportunidad para respirar más despacio, escuchar la naturaleza y reconectar con lo esencial.