En la mente no existe el tiempo. Todo es un "aquí y ahora". Esto quiere decir que la mayoría del tiempo andamos en automático, nuestras acciones, emociones, pensamientos y vivencias, a eso le llamaremos destino, para nuestra mente solo es seguir las instrucciones que hemos creado, y una etapa donde creamos todas estas instrucciones o donde las han impuesto en nosotros es la infancia.