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En este relato se ejemplifica la desproporción que hay entre los ingresos de un trabajador y los ingresos de toda la intermediación comercial y financiera.
En este relato se ejemplifica la mínima proporción que gana el trabajador en el precio total de los bienes, donde la mayor parte se la llevan los inermediarios, el Estado y el sistema financiero.
Cuando los depredadores de la tierra y las hienas disfrazadas de leones terminen oprimiendo a toda la humanidad y destruyan a la naturaleza; la energía del universo viajará en un león alado que atravesará el cosmos y sobrevolará todo el planeta, despertando en cada ser humano la reminiscencia de un paraíso perdido, …de una libertad que fue coartada, …de una dignidad que fue ultrajada… y de una inspiración que fue adormecida. El vuelo de la criatura sagrada será visto, sentido, y soñado por todos los seres de buen corazón, que le aguardan esperanzados en humilde búsqueda; los pueblos se sentirán hermanados porque comprenderán que no hay nada más importante que la propia existencia humana. Pero su vuelo será invisible para la ceguera de los necios e incomprensible para la soberbia de los poderosos, que simplemente se quedarán sin súbditos que les obedezcan.
En este relato se explican las falacias del paradigma de la meritocracia como ordenador de un sistema económico.
Los seres humanos estamos ante una encrucijada global y los poderes del antihumanismo han logrado dividirnos para poder reinar; es hora de reencontrarnos en un "Nosotro/as" que nos de la fuerza para humanizar la tierra.
Hoy ya no basta con ligeros cambios nacionales, se necesitan cambios profundos y globales.
Las democracias actuales son meramente formales porque siempre gobierna el poder económico
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En este espacio promovemos y difundimos diagnósticos y propuestas orientadas a la transformación económica, política y social en el mundo, para avanzar hacia a la construcción de una Nación Humana…
No esperamos nada de los poderes políticos, no esperamos nada de los poderosos, nosotros somos quienes debemos hacerlo, poco a poco, paso a paso, sin alertar a los que reprimen, sin atender a los que desalientan, sin desfallecer por los fracasos.
Los poderes concentrados nos marginan cada vez más, los seres humanos somos cada vez más invisibilizados...tal vez mejor así, porque entonces nuestra rebelión será invisible y no la verán venir.