María está contenta: hoy consiguió que la justicia condene a 13 años a su violador,un remisero de 54 que sostuvo como defensa que le dijo piropos durante una cuadra y la joven de 21 se subió a su auto -seducida- para tener sexo consentido.
María repasa durante esta entrvista las distintas violencias a las que fue sometida, comenzando por la de su violador, siguiendo por las dificultades para radicar la denuncia, las murmuraciones en el juzgado y llegando incluso hasta que el Hospital Materno Infantil de San Isidro no le diera completa la batería de remedios para mujeres violadas.
Este es el testimonio valiente de una chica que ante la adversidad más ultrajante -en el sentido más cabal del término- supo recibir el amor de sus seres queridos para convertir la desesperación en fuerza.
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