Esta historia no empieza de noche, como seguramente os esperáis.
No.
Empieza de día, en un colegio.
Hay 4 chicas, en un aula y han bajado las persianas.
Están allí por un motivo.
Uno concreto. Contactar con el novio fallecido de una de ella en un accidente de moto.
Invocar su espíritu.
Pero en medio de la sesión, una profesora las descubrió y rompió el tablero de la ouija que utilizaban para conectar con los muertos.
Nuestra protagonista es Estefanía Gutiérrez Lázaro, que había orquestado ese encuentro porque le fascinaba el mundo del espiritismo.
El proceso es simple, pero peligroso.
Una tabla de ouija, y un vaso.
Pero en medio de la sesión, esa profesora rompió el tablero. Desde el vaso se propagó un extraño humo que se encontraba encima de la tabla, se quebró y Estefanía inhalo aquel humo.
Que pronto se revelará ser el detonante de toda esta misteriosa historia.