Hay muchas creencias sobre la muerte, pero no todas de ellas son de sanidad a nuestra alma. Dios nos guía por medio de su palabra, a tener una vida de conocimiento y de esperanza. Para que si sufrimos, nos dolemos, lloramos por la muerte de algún ser querido, sea el Todopoderoso nuestro refugio. Y también para nosotros mientras tenemos vida, sepamos vivirla con toda la bendición de Dios.