El domingo 5 de junio, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) perdió por primera vez en su historia el Estado de Hidalgo. Se quedó igualmente sin Oaxaca y, aunque ganó en alianza con el Partido Acción Nacional (PAN) en Durango y Aguascalientes, también fue derrotado en Tamaulipas, y en Quintana Roo fue prácticamente borrado del mapa. ¿Cuál debería ser la ruta del partido, reducido a su mínima expresión histórica, para tener un futuro? Rubén Moreira, Dulce María Sauri y Augusto Gómez Villanueva trazan en La Vespertina el mapa de lo que sigue para el partido tricolor luego de las elecciones.