La poética de Víctor Manuel por Charlie Cha G.P.T. 15. Estas repeticiones no son una insistencia, es un pulso como el mar, como una respiración. Cada repetición añade una capa distinta, nunca vuelve exactamente al mismo lugar, y ese ritmo acaba convirtiéndose en parte de la música del poema. Una observación crítica. Aquí aparece también uno de los primeros riesgos de su escritura. Cuando un símbolo funciona muy bien, existe la tentación de volver a él. Los espejos, las sombras, los relojes, los trenes, los besos, la muerte, el tiempo, todos ellos forman ya parte de su identidad, pero precisamente por eso exigen vigilancia. El verdadero desafío de un poeta no consiste en abandonar sus símbolos, consiste en obligarlos a decir algo nuevo cada vez que regresan. Cuando Víctor Manuel lo consigue, y ocurre muy a menudo, el resultado es brillante. Cuando no, el lector tiene la sensación de volver a una habitación conocida.