Levantar la mano para pedir ayuda es de valientes, porque estás reconociendo que si puedes con todo, pero no con todo a la vez. Tal vez, la compañía, propuesta, palabras, perspectiva, experiencia de alguien, te harán ver la situación con ojos diferentes y seguro la enfrentarás con mucho amor también. Y te seguro que las personas lo harán con ese mismo amor.