Salomón construye su palacio y otras edificaciones reales. También manda traer a Hiram, un hábil artesano, para realizar las obras de bronce del Templo. Se fabrican las grandes columnas, el mar de bronce, las fuentes y numerosos utensilios. Finalmente, Salomón coloca en el Templo todos los objetos consagrados que David había dedicado a YHVW Dios.