Después del pecado de Acán, YHVW Dios le dio a Josué una nueva oportunidad para conquistar Hai, esta vez siguiendo exactamente Sus instrucciones. Israel obtuvo la victoria, la ciudad fue destruida y, posteriormente, Josué renovó la alianza con el pueblo, leyendo públicamente toda la Ley, sin omitir ni cambiar una sola palabra de lo que estaba escrito.
La Palabra de YHVW Dios no debe ser modificada. Nuestra responsabilidad es obedecerla y transmitirla tal como fue dada, porque Su voluntad no cambia con el tiempo ni con las opiniones humanas.