El pueblo estaba atravesando una gran necesidad, mientras algunos ricos y líderes se aprovechaban de sus propios hermanos, cobrando intereses y tomando sus tierras. Nehemías los confronta con firmeza y les exige devolver lo que habían tomado injustamente.
Nehemías también da el ejemplo: renuncia a sus privilegios como gobernador y se preocupa por el bienestar del pueblo. Este capítulo enseña que, en tiempos difíciles, quienes tienen más deben estar dispuestos a compartir y ayudar a los demás, porque la justicia, la solidaridad y el temor de YHVW Dios deben estar por encima de la ambición.