Roboam sucede a Salomón, pero rechaza el consejo de los ancianos y decide aumentar el peso sobre el pueblo. Esto provoca la rebelión de las diez tribus del norte, que siguen a Jeroboam, mientras Judá y Benjamín permanecen con Roboam. Así, el reino de Israel queda dividido en Israel (Norte) y Judá (Sur). Roboam fortalece las ciudades de Judá y organiza su reino, mientras los sacerdotes y levitas que permanecían fieles a YHVW Dios se trasladan a Jerusalén.