Este capítulo relata cómo David fue reconocido como rey de todo Israel y conquistó Jerusalén, convirtiéndola en la Ciudad de David. También presenta a los valientes de David, guerreros destacados que demostraron gran valor y fidelidad al luchar junto al rey.
David es establecido como rey de Israel, y Dios fortalece su liderazgo mediante hombres valientes que permanecen a su lado.