Hoy, cuando escuchas estas palabras:
Yo voy al Padre recuerda que no son palabras de separación, sino de promesa, de esperanza, de acceso, y de vida eterna.
El Hijo volvió al Padre…y un día, por su sangre y por su gracia,
nosotros también estaremos allí.
Que YHWH te guarde, y que la paz de su Hijo Yeshua sea sobre tu casa.