Queridos hermanos y hermanas en la fe: el Evangelio de hoy nos narra el nacimiento de Juan en un ambiente cargado de asombro y de intervención divina. El momento más conmovedor ocurre cuando su padre, Zacarías, quien había quedado mudo por su falta de fe y desconfianza, toma una tablilla y escribe con firmeza: "Juan es su nombre". En ese preciso instante, la boca de Zacarías se abrió, su lengua se soltó y comenzó a bendecir a Dios, llenando de santo temor a toda la vecindad.