Parece que nuestros actos no tienen consecuencias.
Que podemos tratar sumamente mal a las personas.
Hacer como si nunca hubieran existido y nunca hubiéramos interactuado con ellas. Pero no.
Tienes derecho a que te respondan ese mensaje. Tienes derecho a que te hablen clarito. Tienes derecho a que no te mareen. A que no se busquen excusas.
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