¿Las palabras se las lleva el viento? El Príncipe Lucifer no lo cree así, y hoy te explica cómo nos hundimos, o nos salvamos, tan solo con lo que con nuestra boca llamamos. ¡Salió verso sin esfuerzo! Como sin esfuerzo sale de nuestra boca nuestra propia perdición. Dale "play" y entérate.