El cóctel que hoy el Príncipe Lucifer tiene para ustedes essencillo, pero de un sabor amargo que perdura en el alma. Sigan estasinstrucciones para una experiencia de auténtico pavor:
• Vierta usted primero el escenario: un cementerio ensilencio donde destaca una tumba exquisitamente bonita. Deje que el frío delmármol sea la base de nuestra copa.
• Añada a un joven rebosante de pereza, de esos que buscanla fortuna sin mover un dedo. Mézclelo con la oscuridad de la noche hasta quesu ambición esté en el punto exacto de ebullición.
• Deposite con delicadeza un reloj fino de mujer en elfondo. Deje que el brillo del oro tiente la mano del muchacho hasta que elpecado de la codicia lo obligue a profanar lo sagrado.
• Agite con fuerza al incorporar a una muerta profundamenteenojada. Sentirá usted cómo la mezcla se agita violentamente cuando la dueñadel reloj reclame lo suyo desde el más allá.
• Sazone finalmente con la presencia de una abuela de artesoscuras. Ella, que conoce personalmente al Brujo Príncipe Lucifer, será quienponga el toque final de sabiduría negra y condena a este brebaje.
Sirvan esta historia bien fría y acompáñenla con la bebidade su preferencia; la van a necesitar para pasar el trago amargo de la justiciade ultratumba. Salud.