Si toda imitación burlesca de una cosa, en este caso de hacer justicia a los desalmados depredadores, enriquecidos de la política que operan desde un partido político y cuyo escenario de sus fechorías es el Estado y la actividad política por tanto, o algo que diga ser tal cosa, no ha de haber la menor duda que lo del proceso del enjuiciamiento y medida de coerción, a la maquillada y acomodaticia lista de los acusados por los sobornados de Odebrecht , es un prototipo ejemplar de lo que es una parodia clásica, un sainete, una comedia, una farsa, una tragedia, aunque burda mucha más grotesca que vulgar y soez, no solo por cuanto más bien, el conjunto de los enlistados a la entera conveniencia y el interés específico del gobierno a través del payaso procurador, es una banda de facinerosos y esbirros criminales confabulados alrededor del incalificable como perversa plataforma que recoge los podridos objetivos métodos y procedimiento del hampa o bajo mundo gansteril mafioso para alcanzar el poder del estado. Y una vez en este, convertir cada institución y departamento de ese estado en un hato escenario o territorio suyo al servicio de sus inclinaciones delictivas hechas carne de la carnes de sus portadores que encubiertos y protegidos por el poder del estado llevan a cabo las más audaces actividades de estafa, tráfico de influencias, protección y resguardos de bienes amasado por el hampa del bajo mundo, lavado o blanqueo y así crear entre otras cosas, su propio patrimonio personal y familiar y terminar enriquecidos………..