Cuando somos inspirados por un propósito mayor, nuestros pensamientos se desatan; nuestra mente trasciende las limitaciones, nuestra imaginación se expande en todas las direcciones, y de pronto nos hallamos en un mundo diferente, nuevo y maravilloso. Las fortalezas, facultades y talentos que estaban adormecidos cobran vida, y descubrimos que fuimos creados para realizar cosas mayores de lo que jamás habíamos soñado.