El belén es considerado una de las más grandes herencias dejadas por el santo de Asís poco antes de su muerte, en la Noche Buena del año 1223 (Astorga, 2001-2002). Ese pesebre que se arma en casa, entre hermanos, padres y abuelos, ya sea pequeño, grande, colorido o desgastado por los años, conlleva en cada hogar una serie de secretos prácticos, modos de hacer, formas de decorar o particularidades en general que serían imposibles de abarcar.