Vivir un Año Jubilar puede ser una experiencia profundamente transformadora y significativa en la vida de un creyente. Este es un momento ideal para renovar nuestra fe y acercarnos más a Dios. Al participar en actos de penitencia, oración y sacrificio, podemos fortalecer nuestra relación con Dios. En este episodio compartimos como nos sentimos este 2025.