Ana tuvo ayer uno de los peores días de su vida, cuando le comunicaron el empeoramiento del estado de salud de su hermana. El cáncer de mama que padece desde hace unos dos años ha empeorado, y es algo que se temían que podía ocurrir. Le han cambiado la cita de oncología varias veces por la saturación del servicio. Según Ana, le han dado largas una y otra vez a pesar de la gravedad del estado de salud de su hermana que acaba de entrar en cuidados paliativos. "No se le ha dado la asistencia necesaria, no se le han hecho los controles necesarios, se ha pasado meses con sintomatolofía y dolor agudo y no se le ha hecho una resonancia magnética", denuncia su hermana.
Es difícil imaginar el sufrimiento de esta familia después de meses luchando contra el cáncer en una situación insoportable: sola en el interior del hospital y además, soportando una y otra vez aplazamientos en las citas y anulaciones de pruebas. "En los últimos meses han ido retrasándole las citas, cambiándolas, y ella cada vez se encontraba peor. Una paciente oncológica grave, como era su caso, que no tiene un buen pronóstico y que no responde bien a los tratamientos, debería tener un seguimiento y una monitorización mayor de la que ha tenido y eso no se le ha dado. Es vergonzoso y lamentable", lamenta Ana.