El Callejón de la Plaza de Toros de Algeciras es una fiesta. A modo de chascarrillo se suele comentar que si un toro salta al callejón del Coso de Las Palomas, tenemos tragedia. Y eso es seguro porque el callejón está poblado de gente que nada tiene que ver con la celebración del festejo. Bien es verdad que desde el callejón se ve muy bien el festejo, se oye el bufido y el resoplar de la res y se escucha el roce de las astas del toro en la muleta o en los capotes. Se percibe nítido el ambiente que rodea a la celebración estando tan cerca de los matadores y su cuadrilla, sus comentarios, sus gestos, lo que se nos escapa a quienes nos encontramos en los tendidos, como Dios manda.