"Menudo susto habrán pasado las tres chicas que estaban en la oficina en ese momento", ha asegurado a Radio Bilbao el portero del edificio donde se ubica la sucursal Abanca de la calle Doctor Areilza de Bilbao"Desde la cristalera del portal, he visto a varios agentes de la Ertzaintza bajar la calle pegados a la pared, cosa que me ha parecido muy rara. pero cuando me he fijado, he visto que entraban en la sucursal porque resulta que la estaban atracando", asegura el portero de la finca, aún con el susto en el cuerpo. "No quiero ni pensar cómo se habrán quedado las dos o tres chicas que estaban dentro trabajando".