“Hay gente, créanme, que vive tan encerrada en su mundo que el grosor de la burbuja en la que habitan impide que les lleguen los ecos de los llantos y que traspasen las sombras de los tristes. Y será porque esa burbuja les protege de los males y los peligros que la pobreza acarrea por lo que sus penas son de marca, pero las tienen, créanme que las tienen”