"Solamente cuando nos despedimos de algo que nos hace desgraciados o nos causa trastorno, el adiós significa alivio. Las demás veces despedida suena a golpe, a contrariedad, a pérdida. Las cosas pasan, las modas cambian, las realidades se van deshilachando hasta convertirse en recuerdos y nadie nos advierte de que deberíamos prepararnos para adaptarnos a lo que, inevitablemente, irá ocupando ese espacio vacío que dejarán personas, lugares, sensaciones y cosas que creímos eternas y permanentes y que, muchas veces, sin apenas darnos cuenta, desaparecen"