“Hemos de prestar atención a la trascendencia de las cosas intrascendentes. No todo lo que le pasa a una persona en su vida son episodios significativos, cargados por una notable tasa emocional, de las que dejan huellas imborrables en la personalidad o el alma, es más, podemos estar seguros de que la mayoría de los sucesos que vive un ser humano, la mayor parte de las experiencias que van llenando el espacio de su existencia, son insignificantes, nimias o al menos así pueden parecernos”