Sumergidos ya en la vorágine navideña, con comidas y cenas encadenándose en la agenda, solemos relegar las guarniciones al último rincón del menú, como si fueran un mero acompañamiento sin mayor historia. Y, sin embargo, son ellas las que a menudo marcan la diferencia entre un plato correcto y uno excelente. Lo sabe bien nuestro chef de cabecera, Joan Clemente, que reivindica su papel y nos propone dos guarniciones tan sencillas como extraordinarias: brócoli al horno y una cherry caprese.