El 13 de julio del 2004 fue lanzado un disco cóctel incendiario. Y esto es tanto una metáfora a la diversidad sonora de aquella placa, como del incendio molotov que provocó en el mundo. Tenía ciertas pequeñas cantidades de merengue, salsa, r&b y balada como aderezo a un plato fuerte: el reggaetón, que ya de por sí era un híbrido de dancehall, dembow, hip hop y reggae (y que casualmente, no tenía aún al pop como desde hace varios años lo inunda).
Era aquel reggaetón de aires callejero, underground, construido por Dj Playero, por El General, por Tego Calderón… Un reggaetón de barrio, al que Ramón Luis Ayala dotó de cierta elegancia. Entonces, la invitación fue pasear por el Barrio Fino de la mano de Ramón, alias Daddy Yankee.
A 20 años del lanzamiento de este disco crucial para la historia de la música, sí, de la música, hoy en latido América o pondremos en contexto mientras lo escuchamos, casi completo.