Pablo Lesuit es un músico multi-instrumentista, cantante
y compositor gallego que destaca
en la nueva escena de la canción iberoamericana por su estilo personal e independiente. La
música de Pablo no entiende de fronteras
o etiquetas; libre, viaja por intensos paisajes en los que la poesía de sus
letras se combina con grandes dosis de percusión, guitarras y samplers.
A comienzos de 2017, finalizando la gira de su anterior álbum “Tiempo” realiza una
serie de conciertos por Uruguay y Argentina. Cuando llega al encuentro de músicos Serenadas en La Paloma (Uruguay), y
fascinado por lo que se encuentra, decide cambiar
de rumbo. Cancela las fechas de grabación de su nuevo disco en Madrid
y su regreso a España y comienza un viaje de exploración musical y personal.
Acompañado de su guitarra, un ordenador y un micrófono realiza una ruta en la que va realizando grabaciones con músicos que encuentra
por el camino.
Durante dos años viajó atento a los diferentes
sonidos que aparecían. Descubrió una música
de raíz que empapa gran parte de los estilos allí presentes. Además del folclore propio, se encontró con la cumbia, que aparece con diferentes matices en
casi todos los países de Latinoamérica, así como una increíble escena pop, rock y experimental. Todas estas influencias se mezclaron con su universo musical dando
lugar al nuevo sonido de “Belorizonte”.
Una de las piezas fundamentales de este trabajo
es Juanito El Cantor, productor junto a Pablo. Una noche a
comienzos de enero, en La Paloma, Juanito se encontraba tocando en la terraza
de una casa a altas horas de la madrugada. Pablo, que regresaba de otra casa
sin más luz que la de las estrellas, lo escuchó cantar a lo lejos y se acercó
para charlar con él. Juanito resultó ser uno
de los productores más interesantes de la escena underground de Latinoamérica: ha trabajado con artistas
como: Miss Bolivia, Ruben Albarrán-Café Tacuba, David Aguilar o Alejandro y María Laura, entre
muchos otros. Al escuchar las canciones y el plan, rápidamente se sumó al
proyecto.
Así, Pablo y Juanito conciben Belorizonte
entre 2017 y 2018. Un disco diferente, hecho por curiosidad y casualidad. Detrás de cada
canción hay una historia, una experiencia, distintas coordenadas, diferentes
músicos, cambios de estado de ánimo y energía. Es una gran fotografía de un momento vital, de alguna manera, un
preciado souvenir.
Belorizonte (Esmerarte
2020) contiene una búsqueda, es el final de un viaje y el comienzo de un nuevo camino. Podemos Encontrar ritmos
de cumbia que se abrazan con salvajes guitarras eléctricas y samplers en “Cuerpos” y “La Noche”, la clara influencia del folclore argentino a través del
Huayno en “Hojas Del Campo”, la Chacarera en “Con El Viento” o la
influencia de ritmos de Candombe Uruguayo en “Nada”. La voz y textos
de Pablo actúan como hilo conductor y no se percibe una actitud impostada. Uno
de los objetivos fue hacer suyos estos nuevos lenguajes para establecer una
lectura propia de ellos. Pero no todas las canciones parten de esta raíz; en “Crónicos”
las cajas de ritmos conviven con los sintetizadores y en “Ada” los
samplers al estilo Beck caminan junto guitarras en la onda The Strokes.
La maravillosa voz de Esmeralda Escalante, líder
de la banda Aínda Dúo, aparece en “La
Luz Que No Alumbra”. Un down tempo en el que los arreglos de corte
impresionista danzan sobre el cuerpo de un Fender Rhodes. La segunda
colaboración es la de Eladio Santos
(Eladio y Los Seres Queridos) que aparece en “Adiós”, última canción
de track list.
Belorizonte un
disco transgresor en cuanto a la instrumentación. Aparecen timbres muy
distintos a los que estamos acostumbrados a escuchar en un disco de canciones.
Puedes percibir cómo se repiten los bombos
legüeros junto a los güiros, tumbadoras o cajas chayeras en la percusión.
Instrumentos de cuerda como el charango, timple, roncoco o chillador conviven
con guitarras eléctricas, cajas de ritmos, sección de metales o sintetizadores.
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