El libro "La nueva gestión de la fábrica" de Kiyoshi Suzaki presenta una filosofía de gestión que busca el mejoramiento continuo en el entorno de la fábrica, o gemba, enfocándose en el potencial de las personas. Central a esta visión es la idea de "hacer personas antes que productos", lo cual implica descentralizar la autoridad y fomentar la autogestión y la capacidad creativa en todos los niveles. El texto promueve un cambio de mentalidad, pasando de una orientación tradicional y local a una organización totalmente orientada al cliente, y detalla la implementación de estructuras flexibles como las "minicompañías" y el concepto de "gestión de paredes de cristal" para lograr la excelencia operacional a través de la transparencia y la participación plena del personal. Además, subraya la importancia de controlar el proceso productivo utilizando métricas clave como QCDSM (calidad, costo, entrega, seguridad y moral) y desarrollando capacidades de solución de problemas para asegurar el progreso y la supervivencia de la empresa en un entorno empresarial turbulento.